Mente, Cuerpo y Espíritu

En ese instante tan fugaz; en ése momento en el que te sientes débil, triste, vencido.
Es un momento curioso.

Todo pasa muy lento, sientes una baja de autoestima muy repentina y fuerte,
pero de pronto tu respiración se acelera; sientes que vuelve la fuerza, te sientes invencible, sientes que todo lo que quieras hacer, lo harás. No habrá nadie que te detenga.

Ese momento se llama creatividad, pero no cualquier tipo de creatividad. Es del tipo que viene de pronto, justo después de un gran fracaso. 

Te sentías confundido al principio, pero luego todo se aclaró y sentías que tenias el universo en tus manos para manipularlo a tu antojo.

 Es tu mundo, el que tienes en las manos. Míralas, en esas manos llenas de raspones y cicatrices. En esas manos que luego de un pequeño vistazo a tu interior fueron capaces de expulsar creatividad, ¡expulsar odio, ira, amor!. 

Fueron capaces de expulsar vida.

Tu vida.

Luego ves el infinito en una pequeña gota de lluvia que se resbala quisquillosamente sobre esas manos. Sabes que tienes esa fuerza, esa capacidad de poder sacar los sueños de tu cabeza y pasarlo al mundo real para que otros sueñen con eso.

Por último viene la calma; la serenidad, la paz. La sensación de satisfacción. Ya no te importa que pueda pasar a tu al rededor, solo pasa por tu mente una sola cosa y no se irá hasta que la consigas.

Sé perseverante.

Sereno y perseverante.

M. Alejandro Vilera
 

Comentarios