Frenesí

El se ha entregado al amor más de una vez; el ha dado todo para que ocurra ese famoso choque entre los corazones. Ese maravilloso sobro del Big Bang que forman un universo nuevo; un nuevo planeta, un nuevo amor, un nuevo corazón. 

Se ve las manos; las siente aún cálidas. Por su cabeza pasan imágenes de repetidas y casi inexistentes pieles en los que dichas manos surcaron tierras lisas, montañas erizadas. Elevando su anatomía hacia el cielo como un mago a su asistente.

El siempre piensa que aquellas musas que se cruzaron de pronto por sus ojos, sienten el mismo interés por él. Que tonto, torpe y soñador.

El admira a las mujeres en toda su inmensidad; las ve siempre bellas y llenas de vida. Sea como sea el encuentra en ellas ese toque sutil que lo hace ver lo más bonito de cada una; pero ellas lo ven simple, uno cualquiera. Y lo ven menos atractivo cuando el las adora con más fuerza.

El aprendió que el mayor error al enamorar a una mujer es enamorarse primero o durante. Ellas quieren todo y nada, ellas quieren actores, músicos o negociantes. 

Ellas no quieren artistas o poetas.

Pero el, poeta y artista, las quiere a ellas. 

M. Alejandro Vilera


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