Anyone here? oh, just me

No hay nadie aquí, no hay luz, no hay pasos, no hay calidez y en algunos momentos ni hay ruido. Ya que solo quedo yo, capaz pueda establecer una pequeña charla conmigo a ver si podemos apaciguar un poco el sentir querer dejar de ser.

¿cómo te sientes?

yo: No lo sé realmente, podría etiquetarlo como "bien" y terminar la conversación, pero no estoy bien; estoy como en un estado neutro, un limbo emocional dentro de este espacio tiempo. Puede que esté como a esa profundidad donde aún no es muy profundo como para que la corriente marina te agite, ni muy al límite del tope del agua como para que la brisa te maree. Estoy en el medio, suspendido, totalmente inmóvil y paralizado. Capaz si formulamos un poco más la pregunta, podamos dar con una respuesta más clara.

Bueno, a ver, ya estoy visualizando perfectamente en dónde te encuentras, ¿cómo sientes el agua? ¿fría, cálida? ¿la llegas a sentir si a caso?

yo: [respiración profunda] solo logro sentir frío en mis pies y manos, un poco más en los pies; tanto que siento que si toco una superficie se me podrán partir cual cristal. Pero en el resto de mi cuerpo, solo siento el corazón andar como puede, pero poco más. Aunque mucho daría por un abrazo justo ahora, capaz, esa sea la chispa que logre reavivar mi luz.

Eso ha sido hermoso, puede que tus extremidades se estén congelando por estar a la intemperie, pero leyéndote puedo notar que tu corazón aún bombea sangre caliente. A ver, profundicemos un poco más, y analicemos tu ataque de ansiedad que sufriste ayer justo cuando ibas camino a salir con tus amigos, ¿Qué sentiste exactamente y por qué decidiste ceder, devolverte y encerrarte en tus sábanas?

yo: mmm, pff, no sé. Por un momento me agobié al ver que no tendría dinero para ir a ver a mis amigos y para ir a la cena del trabajo el martes y entre respiraciones rápidas, manos temblorosas y ojos llorosos a punto de explotar, me decidí por la cena del trabajo. No porque mis amigos no eran importantes, sino porque quiero evitar la vergüenza que pasé en la última cena al decirles que no iba a comer porque no tenía dinero y todos tuvieron que poner para invitarme, y eso alimentó mucho más mi sentir de insuficiencia, de ser una carga, de no tener valor como para poder defenderme por mi mismo ante esa situación. Fue como una especie de autocastigo, por no ser suficiente, por lo menos para mis propias expectativas, que claramente muestran que soy muy duro conmigo mismo, quizá demasiado; entonces devolverme a casa, guindar toda la ropa que preparé cuidadosamente desde temprano para salir, y acostarme a llorar en silencio y lamentarme, es el autocastigo que me he impuesto. (vaya, la verdad no lo había visto de esta manera hasta ahora.)

Wow, de verdad lamento mucho que tengas que pasar por esto, y que tu entorno y tu desarrollo haya sido tan cruel como para castigarte de esta manera y sufrir. ¿Quién te ha puesto estas expectativas tan altas? ¿Tus padres, tu familia, tus amigos, la sociedad o tu mismo?

yo: Ehh a ver, mi respuesta inmediata serían mis padres y mi familia y el entorno en el que he vivido; pero ellos no me han puesto directamente expectativas altas, eso me lo he creado yo en consecuencia a sus reacciones al saber o al ver que era un niño raro, que no podía sacar buenas notas, que siempre estaba distraído y debía ir a la terapeuta escolar solo para etiquetarme más como raro o diferente, para ponerme a colorear y decir que tengo mucha creatividad pero soy hiperactivo, y eso no es bueno. No recuerdo alguna guía o algo para ayudarme a ser consciente y tratarlo. Y pues todo eso son pequeñas capas, que se le van sumando el bullying tonto y cruel de los niños al no pertenecer a tal colegio por ser diferente a sus costumbres o estatus, y no pertenecer a tal zona por estar en un colegio de estatus distinto al de ellos. ¿Cual era mi identidad más allá de un chiquillo que se perdía con la música y el horizonte del cielo. Que intentó encajar en todas las subculturas urbanas buscando su identidad... y aquí estoy, años después, más perdido que nunca, más pensativo, más profundo, más equilibrado en unas cosas pero mucho más desviado en otras; con una única constante, el sentirme solo. Es lo único que he mantenido con el paso del tiempo, da igual si estoy rodeado de multitud, con una pareja fugaz o con amigos, al final del día, me siento solo. Y las pocas veces en las que no me sentí así, fue tan breve que ya ni recuerdo como se sentía el estar acompañado al final, cuando las energías adoptan una frecuencia más entonada, más serena.

¿Con quién compartes la frecuencia serena de la madrugada?

Foto by @manuzenpai

Comentarios

  1. Súper identificada con muchas cosas. Te aplaudo Manu, te puedo ofrecer todo mi apoyo, pero como me identifico tanto sé que hay una parte de ti que cuando realmente lo necesites no lo tomará. Y esa es la parte dura, que cuando más lo necesitamos no nos permitimos buscar ayuda. El autocastigo, la cárcel que nos hemos creado…

    Aunque no pueda quitarte eso que sientes, porque no puedo quitármelo de mi misma… Que sepas que por lo menos en eso no estás solo.

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